La reciente remodelación de un lujoso apartamento en Bogotá ha puesto a Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, bajo la mirada del público. Esto se debe a una declaración formal presentada ante la Fiscalía General de la Nación, donde se indican posibles irregularidades en los pagos realizados para estas obras.

Johny Giraldo, el constructor encargado de la remodelación, declaró ante las autoridades que recibió pagos en efectivo por sumas exorbitantes. Según su testimonio, estos pagos estarían relacionados con antiguos contratistas de Ecopetrol y un abogado cercano a Roa. Giraldo presentó documentación que respalda sus afirmaciones, incluyendo un registro de la transacción de 2.000 millones de pesos, realizada por Franky Ramírez, un colaborador del fallecido empresario William Vélez, quien había mantenido vínculos comerciales con la empresa petrolera.

El testimonio de Giraldo también incluye denuncias de amenazas de muerte, donde menciona a Roa y a Julián Caicedo Cano como presuntos responsables. Estas amenazas habrían ocurrido en varias ocasiones, y el constructor aportó pruebas y testimonios que sugieren que la pareja del presidente podría ser la verdadera impulsora de las decisiones que rodean este caso. La situación sigue en desarrollo mientras la Fiscalía investiga a fondo las acusaciones y los vínculos entre los involucrados.