El cuerpo sin vida del suboficial Patrick Hiroshi Ospina Orihuela fue hallado tras una exhaustiva búsqueda. El agente había sido arrastrado por la fuerte corriente del río Rímac mientras intentaba salvar a un perro. El trágico hallazgo tuvo lugar el 21 de febrero, después de intensas horas de trabajo por parte de equipos de rescate que se movilizaron tras su desaparición.
El cadáver fue encontrado en la playa cercana a la Base Naval del Callao, donde se unieron efectivos de la Policía Nacional del Perú y del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios para llevar adelante las labores de búsqueda y recuperación. La muerte del suboficial ha generado un profundo pesar entre autoridades y ciudadanos, quienes han reconocido su valentía y dedicación al servicio público.
A través de sus redes sociales, la Policía Nacional del Perú expresó sus condolencias a la familia del agente y aseguró que brindará el apoyo necesario durante este difícil momento. La investigación sobre las circunstancias del incidente continúa, mientras se recuerda la heroicidad del suboficial, que se lanzó al agua en un intento por salvar al can, siendo ambos arrastrados por la corriente en cuestión de segundos.



