El ministro de Estado de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Jalifa Shahin al Marar, defendió este lunes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el papel de su país como un “mediador internacional de confianza”, pese a las acusaciones de injerencia en conflictos como el de Sudán. El funcionario expuso la posición de Abu Dabi desde Nueva York, durante la jornada de cierre de la 81ª edición de la Asamblea General.

“Nuestra región y el mundo están atravesando un periodo de rápida transformación, marcado por la intensificación de las divisiones”, afirmó Al Marar. En ese marco, sostuvo que Emiratos mantiene una determinación firme para “convertir los retos en oportunidades, las ambiciones en logros y abrir nuevos horizontes de paz y prosperidad” para su población, la región y el resto del mundo.

El ministro también remarcó el compromiso de su país con la “desescalada, la construcción de puentes, el fomento del diálogo, la resolución pacífica de controversias y el rechazo al uso de o amenaza de la fuerza”. Como ejemplo, se refirió a la disputa con Irán por tres islas ubicadas en el golfo Pérsico: Tunb Mayor, Tunb Menor y Abu Musa. Según señaló, mientras Teherán mantiene la ocupación de esos territorios —una situación que Emiratos rechaza—, Abu Dabi sostiene la necesidad de alcanzar una solución pacífica mediante negociaciones directas o a través de la Corte Internacional de Justicia. Al Marar también advirtió sobre las “crecientes amenazas” a la navegación en aguas de Oriente Próximo.