Marcos Benavent, exgerente de Imelsa, ingresó voluntariamente en la cárcel de Picassent, en Valencia, para cumplir su primera condena vinculada con el caso Imelsa, según fuentes conocedoras del procedimiento. La empresa pública dependía de la Diputación Provincial y fue posteriormente extinguida.

La Audiencia de Valencia le había concedido un plazo de 15 días para presentarse en un centro penitenciario, después de comunicarle la firmeza de la sentencia dictada en la primera pieza de la causa, conocida como Thematica. El Tribunal Supremo ratificó la resolución, que le impuso una pena de siete años y diez meses de prisión por los delitos de prevaricación, malversación, falsedad y blanqueo.

El mismo día en que recibió la comunicación sobre su ingreso, Benavent declaró ante los medios que afrontaba la situación “bien” y señaló que había personas que estaban “peor”, en referencia a quienes atraviesan una guerra, un terremoto o una riada. “Es lo que hay”, afirmó.

El primer juicio de la macrocausa puso bajo análisis distintas irregularidades en adjudicaciones realizadas a Thematica Events. Benavent era titular encubierto del 40% de esa empresa. La investigación se inició después de que Esquerra Unida entregara a la Fiscalía, en 2014, grabaciones sobre las presuntas irregularidades. Las primeras detenciones del procedimiento se produjeron en enero de 2016.