Málaga, 7 de marzo (Redacción Medios Digitales) - El Unicaja regresa a la acción en la Liga Endesa este domingo tras una dura derrota en la Copa del Rey, donde fue eliminado en cuartos de final por el Real Madrid. El equipo malagueño se enfrenta a un Bàsquet Girona que llega en una buena racha, lo que complica aún más su situación actual.

El conjunto dirigido por Ibon Navarro enfrenta varias interrogantes, tanto en lo táctico como en lo físico, debido a la falta de algunos jugadores importantes que aún no han logrado recuperarse de sus respectivas lesiones. Sin embargo, el base Alberto Díaz ya se encuentra disponible y su regreso podría aportar una dosis de confianza al equipo.

El Unicaja persigue el objetivo de participar en la fase final por el título de la Liga Endesa y lograr un lugar en la final a cuatro de la Liga de Campeones (BCL). A pesar de sus aspiraciones, el equipo ha tenido dificultades en la competición europea y se enfrenta a un partido crucial contra el Chalon en Francia, donde necesita obtener un buen resultado para posicionarse entre los dos primeros de su grupo.

En cuanto a su rival, el Bàsquet Girona ocupa actualmente la décima posición en la tabla, con un balance de 10 victorias y 10 derrotas. Por su parte, el Unicaja se sitúa en el sexto lugar con 13 triunfos y 7 derrotas, a una victoria del Barcelona, que está en el cuarto puesto. En sus últimos enfrentamientos, el Unicaja ha tenido un buen rendimiento en el Palau Girona-Fontajau, con dos victorias y solo una derrota, aunque la última visita terminó en un desafortunado 91-85. En la primera vuelta de la temporada, el Unicaja se había impuesto con claridad por 95-71 en el Martín Carpena, destacando un sólido último cuarto. Un factor decisivo para el partido será el control del rebote, ya que el Bàsquet Girona es uno de los equipos más efectivos en esta categoría, lo que representa un desafío adicional para el Unicaja.