El Tribunal Supremo de España ha confirmado la condena de 14 años de prisión dictada contra Jesús Pradales, quien fue hallado culpable del asesinato de Juana Canal en el año 2003. Este caso, que conmocionó a la sociedad, se complicó aún más debido al hecho de que el cuerpo de la víctima fue desmembrado y oculto en un área rural de Ávila. Los restos de Juana fueron descubiertos fortuitamente 16 años después de su desaparición.

La sentencia, que incluye un voto particular del magistrado Eduardo de Porres, desestima el recurso presentado por la defensa de Pradales. Argumentaban que se habían vulnerado derechos fundamentales al no determinarse correctamente que se trató de un homicidio doloso y al no prorrogar adecuadamente los plazos del proceso judicial. Sin embargo, el Tribunal concluyó que la falta de prórroga no afecta la validez de las diligencias posteriores, ya que no se generó indefensión.

Asimismo, los magistrados aclararon que el cómputo de los plazos procesales se inició a finales de 2022, coincidiendo con la detención de Pradales por el homicidio, y no en 2019, cuando se encontraron los restos de la víctima. De esta forma, el Tribunal Supremo respaldó las conclusiones del jurado, que habían llevado a la condena en la Audiencia Provincial y en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.