El tráfico aéreo mundial registró en junio una caída del 1,7% interanual, según los datos difundidos por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). El resultado estuvo marcado por una demanda internacional todavía débil y por la contracción de los principales mercados domésticos de China, Estados Unidos y Japón.

La demanda internacional descendió 0,9% a nivel global. Sin embargo, si se excluye a Oriente Próximo, el indicador mostró un crecimiento del 1,1%. En paralelo, los mercados domésticos se redujeron 3% durante el mismo período.

“Si bien el desempeño en Oriente mejoró, las renovadas tensiones no contribuirán a la recuperación de la región y el efecto dominó del aumento de los precios del combustible seguirá repercutiendo negativamente en los viajeros con tarifas aéreas más elevadas”, señaló Willie Walsh, director general de la IATA.

El directivo consideró prioritario estabilizar la situación en la región asiática y normalizar el suministro de petróleo para mejorar las perspectivas de las aerolíneas, las economías y las sociedades de todo el mundo.

Por regiones, África encabezó el crecimiento de la demanda, con un aumento del 4%. Le siguieron Latinoamérica y el Caribe, con una suba del 1,5%, y Europa, con un avance del 0,8%. Oriente Próximo, en cambio, registró la mayor caída, del 13,9%.

En el segmento doméstico, Brasil fue el único mercado que creció, con una variación positiva del 0,9%. Australia se mantuvo estable, mientras que las mayores contracciones correspondieron a China, con una baja del 5,2%, y Japón, con un descenso del 3,8%.