El Tribunal Penal Internacional (TPI) denunció este viernes amenazas y medidas coercitivas contra integrantes de la institución, luego de que la Fiscalía de Rusia reclamara a Países Bajos y a otros países la detención y extradición de nueve miembros y exmiembros del organismo. Entre los solicitados se encuentra su presidenta, Tomoko Akane, vinculada a condenas dictadas en rebeldía por tribunales rusos.

“El TPI deplora cualquier amenaza o medida coercitiva dirigida contra sus jueces, fiscales y miembros del personal por desempeñar las funciones que les encomendó la Asamblea de los Estados Parte en virtud del Estatuto de Roma”, afirmó un portavoz del tribunal en declaraciones a Europa Press.

El representante sostuvo además que el organismo “continuará cumpliendo su mandato de manera independiente e imparcial”. La reacción se conoció después de que la Fiscalía rusa avanzara con el pedido de extradición contra Akane, el exfiscal general Imran Khan y el expresidente del TPI Piotr Hofmanski.

La lista también incluye a los vicepresidentes Rosario Salvatore Aitala y René Alapini-Gansou, junto con los jueces Luz del Carmen Ibáñez Carranza, Sergio Gerardo Ugalde Godínez y Haikel ben Mahfoud. El antiguo juez del tribunal Bertram Schmitt completa el grupo de nueve personas reclamadas por Moscú.

Según la información difundida, todos fueron incorporados a una lista de personas buscadas y posteriormente condenados por un tribunal ruso en diciembre de 2025. Las medidas adoptadas por Rusia se produjeron después de decisiones del TPI que habían provocado la respuesta de las autoridades del país euroasiático.