El Tribunal Penal Internacional (TPI) ha concedido este viernes al exmandatario filipino Rodrigo Duterte la posibilidad de no estar presente en las audiencias preliminares de su juicio por supuestos crímenes de lesa humanidad. Estos cargos están relacionados con la controvertida "guerra contra las drogas" que implementó durante su presidencia, una campaña que dejó alrededor de 6.000 fallecidos, según cifras oficiales de Filipinas.
La corte determinó que Duterte, quien se encuentra en el centro de detención de La Haya desde marzo de 2025, tiene la facultad de decidir su asistencia a estas audiencias, a pesar de las objeciones planteadas por los fiscales y los representantes de las víctimas. Esta decisión responde a una solicitud presentada por el equipo legal del ex presidente.
La Sala Primera de lo Preliminar del TPI aclaró que la audiencia programada no representa un juicio formal, sino una fase preliminar para evaluar la existencia de pruebas suficientes que justifiquen el avance del caso. Las audiencias están programadas para llevarse a cabo los días 23, 24, 26 y 27 de febrero, y en esta etapa no se abordará la culpabilidad o inocencia de Duterte, sino si el caso tiene fundamento para proceder a un juicio posterior.



