El Tribunal Supremo confirmó la condena a 17 años de prisión contra un interno que asesinó a su compañero de celda en la prisión de Morón de la Frontera, en Sevilla. El condenado había reconocido su responsabilidad tanto después del hecho como durante el juicio oral, en el que un jurado popular lo declaró culpable de asesinato.

La resolución del alto tribunal ratifica el fallo de la Audiencia Provincial de Sevilla, que también había establecido una indemnización de 257.807 euros para la familia de la víctima. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ya había avalado esa decisión antes de que el caso llegara al Supremo.

El ataque ocurrió alrededor de las 15.30 del 28 de febrero de 2023, después del almuerzo. Según los hechos probados recogidos en la sentencia, el agresor subió a la celda que compartía con la víctima y se acercó por detrás cuando esta estaba sentada de espaldas en una silla.

El condenado se abalanzó sobre su compañero con la intención de matarlo y le apretó el cuello con las manos y los brazos. Luego utilizó un cordón para estrangularlo. En la misma sentencia, el Supremo desestimó además el recurso presentado por la Abogacía del Estado y mantuvo la responsabilidad civil subsidiaria de la Administración General del Estado.