El Senado de la República ha comenzado a evaluar el Plan B, una reforma electoral promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, que llegó a la Cámara Alta el 17 de marzo. Este proyecto de ley propone una transformación significativa en la política, enfocándose en la reducción de gastos, la equidad y una mejor administración de los recursos en los diferentes niveles de gobierno.
Laura Itzel Castillo, presidenta del Senado, comunicó a través de redes sociales que la iniciativa ha sido enviada a las Comisiones Unidas de Estudios Legislativos y de Puntos Constitucionales para su análisis. Castillo enfatizó la importancia de buscar consensos entre las fuerzas políticas que apoyan este movimiento de transformación, como el Partido Verde y el Partido del Trabajo, resaltando los esfuerzos por lograr equidad y optimizar el uso del presupuesto público.
Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política de Morena en el Senado, aclaró que el tratamiento del proyecto no será acelerado, sino que se realizará de acuerdo con los procedimientos ordinarios legislativos. Esta decisión busca asegurar un debate amplio y participativo. Mier Velazco también subrayó que el Plan B se alinea con los principios de austeridad y respeto al federalismo, y prevé su posible aprobación antes de la Semana Santa, siempre que las comisiones den su visto bueno y lo remitan al Pleno para su votación.



