La psicóloga Chiara Galli ha expuesto una clave fundamental que comparten las familias cuyos hijos se destacan por su bondad y empatía. Esta regla, sencilla y accesible, se integra en la vida cotidiana y tiene un impacto profundo en el desarrollo emocional e intelectual de los niños. Según Galli, no es necesario recurrir a métodos complejos para educar a los hijos en valores; el secreto radica en fomentar la capacidad de comprender a los demás de manera activa en su día a día.

A diferencia de lo que se podría pensar, la experta no aboga por priorizar la competencia o un constante afán de logros. En cambio, su enfoque se centra en la empatía activa, que invita a los niños a ponerse en el lugar del otro y a reconocer y valorar sus sentimientos. Este cambio de paradigma en la crianza familiar no solo transforma la forma en que los niños se relacionan, sino que también influye en su manera de aprender y enfrentar diversas situaciones.

Galli sostiene que esta habilidad es fundamental para formar adultos equilibrados y exitosos, tanto en su vida personal como profesional. La empatía no se limita a un gesto amable, sino que representa una herramienta esencial para el desarrollo social y emocional, ya que moldea la forma en que los niños resuelven conflictos y desarrollan amistades. Para implementar esta regla, la psicóloga aconseja que los padres reemplacen preguntas comunes por otras que fomenten la reflexión emocional, fortaleciendo así el desarrollo de la empatía en sus hijos.