La Asamblea Legislativa de El Salvador ha dado un paso importante al aprobar una reforma a la Ley Orgánica de la Dirección General de Aduanas. Esta legislación obligará a los importadores a certificar que los productos que ingresan al país no han sido fabricados mediante trabajo forzoso, obligatorio ni trabajo infantil. La medida, promovida por el presidente Nayib Bukele a través del Ministerio de Hacienda, tiene como objetivo fortalecer los controles en la cadena de suministro y asegurar el cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de derechos laborales.
El diputado William Soriano presentó la iniciativa durante la sesión plenaria, destacando que esta reforma responde a las obligaciones de El Salvador como miembro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Se busca proteger los derechos laborales reconocidos a nivel mundial, especialmente en lo que respecta a la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y a la garantía de condiciones laborales dignas, incluyendo salarios mínimos y jornadas razonables. Con esta modificación, se añade un nuevo artículo que establece requisitos claros para el control aduanero relacionado con estas problemáticas.
A partir de ahora, la Dirección General de Aduanas (DGA) exigirá a los importadores una declaración jurada en un formato oficial, confirmando que los bienes no han sido producidos mediante trabajo forzoso o infantil. La reforma se fundamenta en los artículos 37 y 38 de la Constitución salvadoreña, que reconocen el trabajo como una función social protegida por el Estado. Además, se prevén sanciones administrativas y penales en caso de falsedad en las declaraciones o incumplimiento de la normativa, lo que podría incluir la suspensión del trámite aduanero o la retención de mercancías. La aprobación, que contó con 57 votos a favor, fue celebrada por la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto, quienes consideraron que esta modificación fortalecerá un intercambio comercial ético y respetuoso de los derechos laborales.



