El gobierno de El Salvador ha revelado un ambicioso plan que contempla una inversión de $1,000 millones para modernizar su red eléctrica nacional. Este proyecto busca integrar sistemas inteligentes en la infraestructura energética del país, con el objetivo de fortalecer su posicionamiento en el mercado regional y mejorar la eficiencia del suministro eléctrico.
La iniciativa fue presentada durante el Encuentro Anual de Altos Ejecutivos (ENAE 2026) y se enmarca en el contexto de un creciente comercio eléctrico en Centroamérica, que en 2024 alcanzó más de 2,700 GWh, duplicando las cifras de hace diez años. El vicepresidente Félix Ulloa destacó el avance de El Salvador en la diversificación de su matriz energética, integrando fuentes como la geotérmica, hidroeléctrica y solar, lo que contrasta con la situación de otros países de la región.
La Empresa Transmisora de El Salvador (ETESAL) será la encargada de implementar este proyecto, que incluye la incorporación de tecnologías avanzadas como redes inteligentes, sistemas de almacenamiento en baterías y herramientas de análisis predictivo. Ulloa enfatizó que estos desarrollos no solo buscan modernizar la infraestructura eléctrica, sino también establecer un modelo de integración energética que sea un referente en el ámbito mundial. La reunión contó con la participación de líderes del sector energético y de instituciones clave, lo que subraya la importancia de esta modernización para el futuro del país.



