Las autoridades salvadoreñas lograron interceptar 19.8 millones de porciones de cocaína que estaban destinadas a mercados internacionales, gracias a una operación que combinó una intensa persecución, inspecciones detalladas y la detención de diez tripulantes provenientes de cuatro países distintos.

Los capturados incluyen a cuatro colombianos, tres nicaragüenses, dos panameños y un ecuatoriano, todos acusados de formar parte de una red de narcotráfico internacional. La operación se inició cuando la tripulación del buque multipropósito Eagle, de bandera tanzana, intentó eludir un cerco naval al notar la presencia de embarcaciones salvadoreñas a 703 kilómetros de la costa.

El ministro de Defensa, René Francis Merino Monroy, destacó el profesionalismo del equipo operativo que permitió el éxito de la misión. Tras abordar la nave, los buzos tácticos de la Marina encontraron 6.6 toneladas de cocaína escondidas en los tanques del barco. La Fiscalía General, representada por Rodolfo Delgado, anunció que los detenidos enfrentarán cargos por tráfico internacional de drogas, mientras se siguen las investigaciones para desmantelar la estructura detrás de esta operación.