La Asamblea Legislativa de El Salvador ha dado luz verde a una nueva reforma fiscal que incrementa los impuestos sobre la producción y comercialización de bebidas alcohólicas. Esta medida busca actualizar el marco regulatorio del sector y también responde a las obligaciones fiscales internas y a compromisos internacionales en materia comercial. Según los documentos oficiales, los cambios impactarán directamente a productores, importadores y comerciantes de bebidas alcohólicas, bajo la supervisión del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
Entre las modificaciones más significativas, se destaca el aumento del impuesto ad-valorem, que pasará del 20% al 30% sobre el precio de venta al público. Este ajuste afectará el costo final de productos populares como cervezas, vinos y licores. Además, el impuesto específico por contenido alcohólico se duplicará, pasando de cinco a diez centavos de colón por cada grado de alcohol por litro, lo que representa una mayor carga fiscal para los comerciantes del rubro.
La reforma también introduce cambios en el sistema de licencias municipales, elevando los derechos anuales que deben abonar los establecimientos que venden bebidas alcohólicas a dos meses de salario mínimo urbano por cada puesto autorizado. Asimismo, las sanciones económicas para quienes incumplan con la normativa se duplicarán, con el objetivo de fortalecer la fiscalización y reducir la informalidad en el sector. La implementación y supervisión de estas nuevas disposiciones estará a cargo del Ministerio de Salud, en colaboración con distintas municipalidades y organismos de control.
Por otro lado, el Ministerio de Hacienda ha presentado un anteproyecto para modificar la Ley Reguladora de la Producción y Comercialización del Alcohol, con el fin de armonizar la tributación de los destilados y cumplir con acuerdos internacionales. Esta propuesta incluye cambios en las alícuotas específicas aplicables por grado de alcohol en volumen, estableciendo nuevos impuestos para bebidas de alta graduación alcohólica.



