El debate en torno a la continuidad del escudo social en España ha cobrado intensidad en la jornada previa a la crucial votación en el Congreso de los Diputados. Montse Mínguez, portavoz del PSOE, subrayó la importancia de estas medidas para alrededor de tres millones de familias que se benefician del bono social energético, además de 1,2 millones de autónomos que podrían acceder a incentivos fiscales. La representante socialista alertó que un posible rechazo a las propuestas del Gobierno no solo es un gesto político, sino que tendría consecuencias directas en hogares que requieren apoyo en áreas como el pago de servicios básicos y la transición hacia fuentes de energía sostenibles.

Durante una entrevista en RNE, Mínguez hizo un llamado a los partidos de la oposición, incluyendo al PP, VOX y Junts, señalando que su voto negativo al escudo social impactaría en la vida de ciudadanos que esperan respuestas efectivas de las instituciones. Resaltó la necesidad de ampliar recursos para administraciones locales y autonómicas, garantizar prórrogas en la suspensión de desahucios y facilitar ayudas al sector autónomo. "Si deciden oponerse, no solo están actuando contra el gobierno, sino contra muchas familias que dependen de estas iniciativas", afirmó.

La portavoz también criticó la incoherencia de los partidos opositores, quienes, según ella, expresan preocupación por la ciudadanía en las sesiones de control, pero luego se oponen a medidas concretas que buscan mejorar la calidad de vida de esos mismos sectores. Mínguez destacó que esta contradicción se evidencia claramente en la votación del real decreto que incluye medidas sociales para los más vulnerables y el tejido productivo autónomo. Asimismo, cuestionó la vinculación que ha hecho la oposición entre la protección a los más necesitados y la ocupación ilegal, señalando que la realidad muestra que esta problemática es bastante limitada en comparación con la necesidad de apoyo social.