El presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, John Roberts, suspendió una orden judicial que impedía continuar con la mayor parte de las obras del nuevo salón de baile de la Casa Blanca. La medida permite que el proyecto impulsado por el presidente Donald Trump siga adelante, mientras la Corte analiza si extiende esta autorización de manera prolongada.
La resolución del tribunal inferior debía comenzar a regir este viernes y sostenía que la construcción avanzaba sin la autorización del Congreso, en incumplimiento de la ley. Con su intervención, Roberts dejó sin efecto provisionalmente esa disposición y habilitó la continuidad de los trabajos, aunque el máximo tribunal todavía debe resolver el alcance temporal de la medida.
La orden del presidente del Supremo consta de apenas dos frases y no incluye una explicación sobre los motivos de la decisión. En consecuencia, las obras podrán continuar sin interrupciones mientras se estudia si el permiso se mantiene a largo plazo.
El nuevo salón de baile tiene un costo estimado de 400 millones de dólares y, según la información disponible, el proyecto se encuentra completo en un 65 por ciento.



