El futuro político de Yolanda Díaz ha sido objeto de análisis por parte del Partido Popular, que sostiene que su decisión de no presentarse como candidata en las próximas elecciones no es voluntaria. Según el partido liderado por Alberto Núñez Feijóo, la vicepresidenta segunda del Gobierno no solo mantendrá su escaño en el Congreso, sino que su elección de no aspirar a la Presidencia implica un reconocimiento de su situación dentro de la política española.
El PP ha calificado la decisión de Díaz como una "abdicación forzosa", argumentando que su falta de apoyo incluso dentro de su propio partido ha influido en esta determinación. A través de un comunicado, el partido indicó que esta situación es un claro reflejo de la realidad electoral que enfrenta tanto la vicepresidenta como el presidente Pedro Sánchez. Para el PP, la renuncia de Díaz no significa su alejamiento de la política, sino una reconfiguración de su rol en el Congreso, donde seguirá representando a sus votantes.
Díaz, quien anunció su decisión en una carta, enfatizó que esta elección fue cuidadosamente meditada y que seguirá cumpliendo con sus funciones como ministra de Trabajo. El Partido Popular, al referirse a su situación, utilizó el término "pato cojo", sugiriendo que la autoridad política de Díaz se ha visto mermada, no solo por la cercanía de las elecciones, sino también por su falta de poder en el actual Gobierno. El PP concluyó que el momento de su anuncio fue una estrategia para anticipar un posible resultado negativo en las próximas urnas, tanto para ella como para Sánchez.



