El portaaviones USS Abraham Lincoln regresará este jueves a Estados Unidos luego de casi diez meses de operaciones en Oriente Próximo. El buque tiene previsto arribar en las próximas horas a San Diego, California, tras permanecer desplegado en el marco de la guerra iniciada por la ofensiva sorpresa de Israel y Estados Unidos contra Irán, lanzada el 28 de febrero.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, visitó el portaaviones el miércoles para acompañar la finalización de los 321 días de despliegue, una cifra récord para el buque. De ese período, 264 días transcurrieron sin que el USS Abraham Lincoln ingresara a puerto.
Durante el encuentro, Hegseth transmitió a los miles de militares a bordo el agradecimiento del presidente Donald Trump por su desempeño. El funcionario también destacó la participación de la tripulación en la operación “Furia Épica” contra Irán, cuyo objetivo, según afirmó, fue impedir que ese país obtuviera armas nucleares.
“Me inspira la misión que ejecutaron con tanto éxito”, sostuvo Hegseth. También elogió el bloqueo a los puertos iraníes, al que calificó de “impenetrable”, y afirmó que las acciones desarrolladas por los militares habían “cambiado el curso de la historia”.
El portaaviones había partido de puerto en noviembre y fue enviado en enero al golfo Pérsico. Allí permaneció después del comienzo de la guerra con Irán, hasta iniciar el regreso a territorio estadounidense.



