El portavoz del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en temas de Justicia e Interior planteó al Gobierno una inquietante cuestión: ¿tiene la intención de desclasificar todos los documentos secretos relacionados con eventos ocurridos hace más de 45 años o solo aquellos que le resultan convenientes? Esta pregunta surge tras la reciente autorización del Ejecutivo para abrir el acceso a los archivos vinculados al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, al cumplirse el 45 aniversario de dicho acontecimiento.

El PNV reafirmó su demanda de desclasificación de los expedientes relacionados con los trágicos 'sucesos de Vitoria', que tuvieron lugar el 3 de marzo de 1976. En este incidente, la intervención de las fuerzas policiales en la iglesia de San Francisco de Asís resultó en la muerte de cinco personas, quienes fueron víctimas de disparos durante una concentración laboral en el templo del barrio de Zaramaga, donde más de 4.000 trabajadores se encontraban presentes. La policía utilizó gases lacrimógenos para desalojar el lugar, lo que desencadenó una serie de heridos y muertes trágicas.

Además, el PNV subrayó que el Parlamento vasco, con el apoyo de diferentes fuerzas políticas, ya había solicitado el reconocimiento institucional de la responsabilidad del Gobierno de aquel entonces en los incidentes. Asimismo, el propio Ejecutivo ha iniciado el proceso para otorgar a la iglesia de San Francisco de Asís el estatus de Lugar de Memoria Democrática. Sin embargo, los nacionalistas afirman que el derecho a la memoria no estará completo sin el acceso a todos los documentos oficiales relacionados con los sucesos de marzo de 1976. A su vez, el PNV argumenta que la reciente decisión del Gobierno de desclasificar documentos sobre el 23F demuestra que la actual Ley de Secretos no es un obstáculo insalvable, lo que genera un clima de expectativa sobre si se abrirán los archivos solicitados.