A medida que se acerca el cierre de la semana, los índices bursátiles de Wall Street experimentan descensos en la preapertura de este viernes, prolongando las pérdidas de la jornada anterior. Los inversores comienzan a considerar que el conflicto en Medio Oriente podría extenderse más de lo esperado, lo que contribuye a que el precio del petróleo mantenga su tendencia alcista, aunque con incrementos más moderados.
El crudo Brent, referencia en Europa, avanza un 2,1% y alcanza los 87,15 dólares por barril, acumulando un aumento semanal del 20% y alcanzando su nivel más alto desde julio del año pasado. Por su parte, el petróleo estadounidense WTI sube un 3,79%, cotizando a 84,17 dólares, su mayor valor desde abril de 2024, luego de un incremento del 25% en los últimos días. A pesar de la desaceleración en el ritmo de aumentos, algunos analistas advierten que un conflicto prolongado con cortes en el suministro podría llevar los precios a superar los 100 dólares.
La situación geopolítica ha generado una gran incertidumbre en los mercados, especialmente tras el cierre de facto del estrecho de Ormuz. En este contexto, el índice S&P 500 cae 0,27% en el premercado, mientras que el Nasdaq Composite retrocede 0,38%, y el Dow Jones se mueve a la baja un 0,18%. Antes de la apertura oficial de Wall Street, se espera la publicación de datos de empleo en Estados Unidos, que podrían influir en la política monetaria de la Reserva Federal si resultan inferiores a las proyecciones de 58.000 nuevos puestos para febrero.



