El Partido de la Izquierda Europea (PIE), integrado entre otras fuerzas por Izquierda Unida y el Partido Comunista de España (PCE), difundió un manifiesto sobre los hechos ocurridos en Ceuta, que calificó de “trágicos”. La formación cuestionó las respuestas estatales e internacionales a la crisis y sostuvo que, en su mayoría, fueron “interesadas y negativas”.

El PIE rechazó que se haya tratado de un “suceso fortuito” y atribuyó lo ocurrido a una “maniobra criminal orquestada por la monarquía alauita”, en referencia a la institución monárquica de Marruecos. Según el partido, la situación fue posible por el funcionamiento de la llamada “Fortaleza Europa”, que utilizaría las vidas humanas “como moneda de cambio geopolítica”.

“Esta afluencia masiva no fue un accidente, sino un acto deliberado de las autoridades marroquíes, que ‘dejaron de actuar como frontera’ tras la visita del presidente español Pedro Sánchez a Argelia”, afirmó la organización. Además, cuestionó el “doble rasero” de la Administración Trump, a la que acusó de elogiar a Marruecos como “pilar de la estabilidad” mientras ignora sus acciones en el Sáhara Occidental y llega a instigar una nueva “Marcha Verde” hacia Ceuta y Melilla.

Frente a este escenario, el Partido de la Izquierda Europea reclamó a la Unión Europea que abandone la externalización de sus fronteras y adopte una política migratoria basada en la solidaridad y la justicia social. También pidió terminar con la subordinación a regímenes que, según su denuncia, se enriquecen a costa del sufrimiento de las personas más vulnerables.