El Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) reclamó este miércoles a las autoridades israelíes que autoricen el ingreso “inmediato, previsible y sostenido” de materiales de construcción y otros equipos a la Franja de Gaza. El pedido se produjo después del derrumbe de un edificio de seis plantas, que dejó 21 muertos, entre ellos 12 niños, y ante las enormes necesidades habitacionales del enclave palestino.
La organización solicitó que entren “sin demora” tiendas de campaña, lonas, materiales de reparación y construcción, combustible y maquinaria pesada, en cantidades acordes con las necesidades evaluadas. El NRC advirtió además sobre el riesgo de nuevas inundaciones: más del 70% de los hogares encuestados en Gaza por la entidad en junio pasado afirmó haber sufrido ese tipo de episodios.
Para el Consejo Noruego para los Refugiados, el derrumbe del inmueble, donde vivían decenas de familias desplazadas, expone “el coste humano de las restricciones en materia de refugio” y las “peligrosas opciones” que enfrentan miles de personas para encontrar alojamiento. La organización señaló que los bombardeos israelíes provocaron daños importantes en cientos de edificios e instalaciones, muchos de los cuales ahora son considerados inseguros.
“Las familias de Gaza se enfrentan a una elección imposible: un edificio dañado que podría derrumbarse o una tienda de campaña que podría inundarse”, declaró el secretario general del NRC, Jan Egeland. El dirigente también denunció que las autoridades israelíes aprueban y luego rechazan solicitudes para el ingreso de bienes como



