Más de 80.000 hectáreas de cultivos se riegan con agua obtenida presuntamente de manera ilegal en seis zonas de España, según una investigación de WWF difundida este jueves. La organización advirtió que las extracciones se producen en áreas afectadas por una grave sobreexplotación de los acuíferos, en un contexto marcado por la disminución de las reservas de agua, que se encuentran en el 61,8% de la capacidad de embalses y acuíferos.
El relevamiento fue elaborado durante más de un año y medio a partir de datos oficiales de 2023 y 2024 sobre parcelas con derechos de riego. Los principales focos identificados están en el Alto Guadiana, en la provincia de Ciudad Real; Almonte-Marismas, en Huelva; Los Arenales, en Castilla y León; Baza, en Granada; y Campo de Cartagena, en Murcia. También incluye zonas del sureste peninsular ubicadas en Albacete, Alicante y Almería.
WWF señaló que la situación representa una amenaza para espacios naturales como el parque nacional de Doñana y las Tablas de Daimiel, ambos afectados por la sobreexplotación de los acuíferos y por extracciones ilegales de agua. El informe se conoce mientras se elabora una nueva planificación hidrológica para un escenario de menor disponibilidad de recursos.
“Estos casos no son ejemplos aislados, sino una muestra de un problema mucho más generalizado de uno de los delitos ambientales más extendidos e impunes en España”, explicó este jueves Teresa Gil, responsable del programa de agua de WWF. La organización sostuvo que los casos analizados reflejan un problema extendido de uso irregular del agua en zonas de cultivo.



