El líder militar de Sudán, Abdelfatá al Burhan, rechazó este sábado las presiones de Estados Unidos después de que Washington le negara el visado para asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas. La decisión estuvo vinculada a su negativa a aceptar una tregua incondicional de tres meses con las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), el grupo paramilitar enfrentado con el Ejército sudanés.

Durante una aparición pública en Jartum ante una multitud, Al Burhan afirmó que la cúpula militar no cederá ante exigencias externas y descartó cualquier concesión a las RSF. “No queremos un visado para ningún país, ni queremos su permiso, ni queremos nada. Nos quedaremos aquí con ustedes hasta que muramos en este país”, expresó el jefe militar sudanés.

Funcionarios estadounidenses habían condicionado la entrega del visado a un acuerdo sobre una propuesta de alto el fuego presentada por Massad Boulos, asesor principal del presidente de Estados Unidos para asuntos árabes. La iniciativa contemplaba una pausa de tres meses en los combates entre las fuerzas bajo el mando de Al Burhan y las RSF.

Aunque Washington está obligado a facilitar el acceso de los mandatarios internacionales a la sede de Naciones Unidas, la Casa Blanca invocó razones de política exterior para restringir el visado. La medida motivó una queja formal del representante de Sudán ante el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Al Burhan, sin embargo, sostuvo que no aceptará compromisos ni concesiones y afirmó que el pueblo sudanés no puede ser chantajeado ni intimidado. Sus declaraciones ratificaron el rechazo de la conducción militar a la propuesta estadounidense y su postura de confrontación con las RSF.