El 2 de marzo de 2026, los restos de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como 'El Mencho', fueron sepultados en el panteón Recinto de la Paz, ubicado en la colonia San Juan de Ocotán, en Zapopan, Jalisco. La ceremonia, que se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, estuvo a cargo del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y policías estatales, reflejando la relevancia del exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el crimen organizado.

El cortejo fúnebre comenzó en la funeraria La Paz de Guadalajara, donde se realizó el velorio y se entregaron los restos a la familia, tras la confirmación de identidad por parte de la Fiscalía General de la República. Durante el recorrido hacia el cementerio, se observaron numerosas coronas florales, algunas de las cuales presentaban símbolos asociados a 'El Mencho', subrayando la conexión de su figura con el narcotráfico y su legado. La carroza fúnebre fue acompañada por un fuerte contingente de vehículos, mientras la zona permanecía restringida para evitar incidentes.

El Recinto de la Paz es un cementerio privado que destaca por su diseño de jardín y su atmósfera de discreción, lo que contrasta con la ostentación que a menudo rodea a los funerales de líderes criminales. La muerte de 'El Mencho', ocurrida el 22 de febrero de 2026 en un enfrentamiento con fuerzas federales, desató una ola de violencia y bloqueos en diferentes estados del país, generando preocupación entre las autoridades sobre las posibles repercusiones en la seguridad pública. El hecho de que un narcotraficante de tal envergadura haya sido enterrado en estas condiciones invita a reflexionar sobre la persistente influencia del crimen organizado en México y los desafíos que enfrentan las autoridades para restablecer el orden en medio de un contexto violento.