El Kremlin afirmó este jueves que Rusia no busca una confrontación con la OTAN, luego de que Moscú advirtiera, mediante un documento difundido el día anterior, sobre la posibilidad de utilizar armas nucleares si el territorio ruso enfrenta amenazas graves.
“Estas cartas y publicaciones no deberían probablemente interpretarse como declaraciones de confrontación”, sostuvo el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, al ser consultado por la reacción de la alianza atlántica. El funcionario remarcó que el presidente Vladimir Putin ha defendido “abiertamente” el “diálogo” y la “cooperación” con Occidente, aunque reconoció la existencia de “contradicciones cada vez mayores”.
Según Peskov, esas tensiones están vinculadas con el respaldo militar y material que distintos países occidentales brindan a los ataques de las fuerzas ucranianas contra territorio ruso. “La inmensa mayoría de estos países europeos están directamente involucrados en la guerra de Ucrania (...) suministran instructores militares, armas y municiones. Naturalmente, si uno participa en una guerra, inevitablemente habrá consecuencias de distinta índole. De eso trata este asunto”, señaló.
La OTAN respondió que es una alianza militar de carácter defensivo y que sus maniobras no representan ningún riesgo para Rusia. El intercambio se produjo en un contexto marcado por una creciente cantidad de incidentes en el mar Báltico, una región donde se encuentra el exclave ruso de Kaliningrado.



