El Gobierno de Rusia resolvió levantar de manera parcial la prohibición que regía sobre las exportaciones de diésel. La medida comenzó a aplicarse este sábado, 10 de octubre, y autoriza en una primera etapa el envío de hasta 500.000 toneladas de combustible a los mercados internacionales.
La decisión fue presentada por el Consejo de Ministros ruso como parte de los acuerdos alcanzados entre el presidente Vladimir Putin y su par de Estados Unidos, Donald Trump. A partir de la entrada en vigencia de la disposición, las empresas petroleras rusas podrán comenzar a cerrar contratos de suministro con compradores extranjeros.
El vice primer ministro ruso, Alexander Novak, afirmó que la flexibilización no afectará el abastecimiento de los consumidores locales. Putin y Trump habían mantenido el viernes una conversación telefónica en la que, entre otros asuntos, analizaron el suministro de derivados del petróleo. Según lo informado tras ese diálogo, el entendimiento contempla el envío inmediato de más de 300.000 toneladas de diésel al mercado estadounidense, aunque el material disponible no precisa el alcance completo de esa referencia.



