El ministro español para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, defendió la instalación de una planta china de vehículos eléctricos en Ferrol y afirmó que el proyecto podrá desarrollarse con garantías para la seguridad nacional. La inversión todavía requiere la aprobación del Consejo de Ministros.
Las declaraciones se producen después de que informes del Ministerio de Defensa y de los servicios de inteligencia advirtieran sobre un posible riesgo de espionaje por la cercanía entre el predio donde se levantaría la fábrica, el arsenal militar de Ferrol y el astillero de Navantia. En esas instalaciones se trabaja con sistemas militares estadounidenses.
López descartó que la operación vaya a ser rechazada de antemano por motivos de seguridad y explicó que se están evaluando todas sus “implicaciones” para adoptar “las decisiones oportunas”. Según el ministro, las inversiones de gran magnitud suelen quedar sujetas a este tipo de análisis y pueden establecerse condiciones para hacerlas viables.
“Estas inversiones son analizadas y puede pasar que haya una serie de recomendaciones, desde el punto de vista económico o de la seguridad, que se atienden y hacen viable la operación”, señaló en declaraciones a los medios desde la sede del Ministerio. El funcionario también buscó transmitir un mensaje de “tranquilidad” y calificó el proyecto como una inversión industrial “importante” para España.



