El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha presentado una nueva propuesta que obligará a las entidades bancarias a destinar parte de los depósitos del público a sectores considerados estratégicos. Esta medida, que podría tener un impacto en aproximadamente 38 millones de ahorradores en el país, será formalmente comunicada por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, a los principales bancos el 23 de febrero en Bogotá.
La iniciativa busca que los bancos asignen un porcentaje de los ahorros recabados a áreas prioritarias, como la agricultura, la vivienda y el turismo. Sin embargo, tanto los analistas del sector financiero como expertos en economía han expresado su preocupación sobre los posibles efectos negativos de esta medida, como la disminución del crecimiento económico, el incremento de las tasas de interés y la afectación de los ahorros privados.
La inversión forzosa, implementada en Colombia desde 1962, exige a las entidades financieras canalizar recursos de los ahorradores hacia la compra de títulos de deuda pública o créditos subsidiados. Según Petro, esta regulación es necesaria para abordar la emergencia climática y promover la seguridad alimentaria, asegurando que no afectará negativamente a los ahorradores. En sus declaraciones, el presidente destacó que la mayor parte de la inversión actual está bajo control de la banca privada y que su objetivo es redirigir esos recursos hacia un uso más equitativo y sostenible.



