El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, descartó reabrir una investigación penal contra Jerome Powell, expresidente de la Reserva Federal (Fed), por los sobrecostos vinculados con la renovación de la sede del organismo.
“No vamos a reabrir una investigación penal contra él”, afirmó Blanche este viernes. Sin embargo, el funcionario dejó abierta la posibilidad de continuar analizando la gestión del proyecto y cuestionó la supervisión realizada por Powell, a la que calificó de “inadecuada”.
La declaración se produjo luego de la difusión de un informe de la Oficina del Inspector General de la Fed. El documento concluyó que no existen pruebas de irregularidades cometidas por Powell en relación con las obras, cuyo costo actual asciende a 2.400 millones de dólares. El presupuesto inicial, aprobado en 2020, era de 1.300 millones.
Blanche dijo estar “satisfecho” con las conclusiones del informe, aunque señaló que allí se identifican errores que contribuyeron al aumento de los costos. También advirtió que, si la auditoría independiente encargada por la actual dirección de la Reserva Federal detecta hechos que puedan constituir una conducta delictiva, el Departamento de Justicia investigará el caso.
El mandato de Powell al frente de la Reserva Federal expiró el pasado mayo. Su relación con la Administración de Donald Trump estuvo marcada por las reiteradas demandas del presidente estadounidense para que se redujeran las tasas de interés, frente a la posición de Powell en defensa de la independencia del organismo.



