Ante la creciente violencia en la zona rural de Remedios, Antioquia, el Ejército Nacional ha solicitado de manera urgente la colaboración de la Gobernación local. Los enfrentamientos con el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) han llevado a un grave escenario de crisis, que incluye el confinamiento de comunidades, el desplazamiento forzado de familias y el uso de explosivos lanzados por drones, poniendo en riesgo la vida de adultos y niños que se han visto obligados a refugiarse en escuelas.

Los combates se han intensificado en el caserío de la vereda Tamar Bajo, donde el pasado 20 de febrero se reportaron explosivos que impactaron en las cercanías de la escuela La Orquídea, lo que obligó a los estudiantes a buscar refugio en los salones de clases. Líderes sociales han denunciado el uso de armas convencionales y drones por parte de ambos grupos armados, lo que aumenta el riesgo para la población civil y contraviene el Derecho Internacional Humanitario.

La situación no se limita a Tamar Bajo, ya que otras veredas como Dos Quebradas, Caño Tigre, Cooperativa y Campo Vijao, así como sectores de Puerto Berrío y Yondó, también han reportado hostilidades y desplazamientos. Organizaciones no gubernamentales locales han confirmado que grupos armados, bien equipados, circulan por las zonas rurales, extendiendo el clima de tensión y peligro. Las comunidades han hecho un llamado a la intervención inmediata, demandando la presencia de la fuerza pública para garantizar su seguridad, aunque hasta el momento no han recibido respuestas efectivas a sus solicitudes.