La discusión en torno a la prohibición del burka ha cobrado fuerza en España, generando un intenso debate político en los últimos días. La situación se intensificó luego de que el partido Vox presentara una propuesta de ley en el Congreso para prohibir el uso del nicab y el burka en espacios públicos. Esta iniciativa ha impulsado a otros partidos a tomar posición y a considerar sus propias propuestas legislativas.
El Partido Popular fue el primero en manifestar su apoyo a la iniciativa de Vox, argumentando que esta medida se alinea con su postura política expresada en su Congreso Nacional de julio. Según el PP, el uso de estas prendas representa una negación de la libertad de las mujeres y contradice principios fundamentales como la seguridad y el respeto a la ley.
Sin embargo, el partido Junts, que tiene un voto crucial en el Congreso, decidió rechazar la propuesta de Vox y registró su propia iniciativa, que argumentan se ajusta mejor a la legislación europea. Esta nueva propuesta busca regular el uso de prendas que cubran el rostro y establece excepciones para situaciones específicas, como el uso de mascarillas. Mientras tanto, el PSOE y el PNV han adoptado enfoques más cautelosos, abriendo la puerta a un debate más amplio sobre el tema, aunque rechazando la propuesta inicial de Vox por considerarla discriminatoria.



