En los primeros meses de 2026, el valor de la canasta básica en Honduras ha superado los 16 mil lempiras. Esta situación, que ha sido señalada por Adalid Irías, defensor de los consumidores, ha llevado a muchas familias a reestructurar sus gastos debido a los constantes aumentos y el temor de que se produzcan más incrementos, en un contexto de tensiones internacionales. Irías destacó que este fenómeno está estrechamente relacionado con los precios globales y la inestabilidad de los mercados.

Según el último informe presentado por Irías, al cierre de 2025, la canasta básica había alcanzado entre 16 mil y 16,200 lempiras, tras el incremento habitual de la temporada navideña. A principios de 2026, se registró una leve disminución que llevó el costo a 15,500 lempiras, aunque rápidamente volvió a superar la barrera de los 16 mil. Entre enero y los primeros meses de 2026, se estima que el encarecimiento acumulado es de entre 500 y 700 lempiras, lo que pone de manifiesto la inestabilidad de los precios de los alimentos en el país, influenciada tanto por factores internos como por fluctuaciones en el ámbito internacional.

Los aumentos en los precios afectan especialmente a los productos de uso cotidiano. Por ejemplo, los lácteos han subido entre un 8% y un 16% en comparación con meses anteriores. La libra de queso semiseco, uno de los productos más impactados, ha pasado de 74 lempiras en diciembre a 88 lempiras en el mercado zonal Belén. Asimismo, otros alimentos esenciales como el café, que se vende entre 120 y 130 lempiras, han experimentado un incremento significativo en poco tiempo, lo que afecta directamente a los presupuestos familiares. Esta tendencia de aumento de precios se extiende a entre veinte y treinta artículos de consumo diario, abarcando tanto alimentos como otros insumos domésticos, lo que plantea un desafío considerable para la economía de los hogares hondureños.