El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenó el atentado suicida perpetrado el pasado domingo frente a una comisaría de Policía en Kabal, en el distrito de Swat, provincia de Jaiber Pastunjuá, en el noroeste de Pakistán. El ataque dejó al menos 16 personas muertas y una veintena de heridos, y fue reivindicado por el grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), los talibanes paquistaníes.

En un comunicado, los integrantes del máximo órgano de la ONU calificaron el hecho como un “atroz y cobarde atentado terrorista suicida” y expresaron su pesar por “la trágica muerte de al menos 16 ciudadanos pakistaníes, en su mayoría civiles”. El ataque tuvo como objetivo las inmediaciones de una dependencia policial ubicada en una zona considerada conflictiva.

El Consejo de Seguridad subrayó “la necesidad de exigir responsabilidades a los autores, organizadores, financiadores y patrocinadores” de este tipo de acciones. En ese sentido, instó a todos los Estados a cooperar activamente con el Gobierno de Pakistán para avanzar en ese objetivo.

“Todo acto de terrorismo es criminal e injustificable, independientemente de su motivación, lugar, momento y autor”, señalaron los miembros del organismo. Además, reafirmaron la necesidad de que todos los países combatan por todos los medios las amenazas a la paz y la seguridad internacionales derivadas de actos terroristas.