El Pleno del Congreso debatirá este martes 29 de septiembre una proposición no de ley presentada por el PSOE para impulsar, a nivel europeo, un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. La iniciativa apunta a las ganancias derivadas del aumento de los precios de los combustibles provocado por el conflicto en Oriente Medio.
La propuesta retoma un planteo respaldado por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y por sus pares de Alemania, Italia, Austria y Portugal. Los funcionarios remitieron una carta a la Comisión Europea con el objetivo de promover la creación de ese tributo. Ahora, el Grupo Socialista llevará el pedido al Congreso con la intención de reducir el impacto de la crisis sobre los consumidores y los contribuyentes.
Según el texto de la iniciativa, los costos para Europa de la reciente crisis, atribuida allí a “la guerra ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán”, no deberían recaer exclusivamente sobre los consumidores y el erario público. El PSOE sostiene que es “justo y razonable” que las grandes compañías energéticas, en caso de obtener beneficios extraordinarios por la fuerte suba de los precios de los combustibles fósiles, contribuyan también de forma excepcional a mitigar sus efectos.
El grupo parlamentario recuerda que el planteo tiene un antecedente en la respuesta de la Unión Europea y del Gobierno de España a la invasión rusa de Ucrania en 2022, cuando se implementó una contribución temporal de solidaridad. Para el PSOE, la situación actual presenta importantes paralelismos con la de aquel año.



