El 28 de febrero, el mundo se vio conmovido por los bombardeos llevados a cabo por Estados Unidos e Israel en territorio iraní, dirigidos a diversas instalaciones estratégicas del país. Esta ofensiva, a su vez, desató represalias por parte de Irán contra posiciones estadounidenses en Oriente Medio, generando un clima de alta tensión en la región.

Estos acontecimientos han suscitado preocupaciones en torno a la participación de Irán en la Copa Mundial de la FIFA 2026, que dará inicio el 11 de junio. La posibilidad de que el equipo iraní se ausente del torneo por razones geopolíticas representa un duro golpe para el evento, que se desarrollará en Estados Unidos, México y Canadá, y que se espera sea el primero en contar con 48 selecciones.

El presidente de la Federación de Fútbol de Irán, Mehdi Taj, expresó que la situación actual pone en duda la presencia del equipo en el Mundial. En declaraciones a la televisión pública de su país, Taj comentó: “Con lo que ocurrió hoy, es improbable que podamos mirar con esperanza al Mundial, pero serán los directivos del deporte quienes tomen la decisión”. Irán tenía programado enfrentar a Nueva Zelanda el 15 de junio en Los Ángeles, además de otros partidos en el grupo, lo que añade incertidumbre a su participación en el torneo internacional.