La reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha puesto de manifiesto el alcance internacional de esta organización criminal, especialmente en Honduras. La colaboración del CJNG con la Mara Salvatrucha (MS-13) ha sido fundamental para garantizar el flujo de drogas hacia Estados Unidos. La operación conjunta entre las autoridades de México y Estados Unidos no solo terminó con la vida de Oseguera Cervantes, sino que también destapó una red compleja de actividades encubiertas que la organización había establecido en el país centroamericano.

Uno de los aspectos menos evidentes de la estrategia del CJNG ha sido la delegación de tareas violentas a socios locales, como la MS-13. Informes de inteligencia destacan que esta táctica ha permitido al cártel operar con una menor visibilidad en el ámbito del crimen organizado, manteniendo una fachada de normalidad mientras gestiona actividades delictivas. Según los reportes, el CJNG ha logrado establecer un control significativo en zonas clave, como el departamento de Colón, donde ha adquirido negocios legítimos que en realidad sirven para facilitar la producción y distribución de cocaína.

La unión entre el CJNG y la Mara Salvatrucha ha sido crucial, en particular en el ámbito logístico marítimo en el Atlántico. Esta alianza ha permitido establecer rutas de tráfico de droga que atraviesan Gracias a Dios, Colón, Atlántida y Cortés, llegando a la frontera de Corinto en Omoa, desde donde la carga se dirige a Guatemala. Recientemente, durante operativos en Honduras, las autoridades han confiscado armas y drogas vinculadas a la MS-13, que se estima fueron enviadas por el CJNG, evidenciando así la interconexión de estas organizaciones y la magnitud del desafío que representan para la seguridad en la región.