La salida de Mijailo Fedorov del Ministerio de Defensa de Ucrania, apenas seis meses después de asumir el cargo, generó movilizaciones ciudadanas en Kiev y otras ciudades del país. Parte de la población rechazó la decisión y expresó su respaldo al exministro, a quien atribuye un papel central en el giro de la guerra y en la reciente iniciativa ucraniana con ataques de largo alcance contra posiciones rusas dentro de Rusia.

Fedorov, de 35 años y reconocido por su perfil tecnológico e innovador, anunció su salida del Gobierno en medio de profundas diferencias con Oleksandr Sirski, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Tanto el exministro como el presidente Volodimir Zelenski hicieron públicas esas discrepancias, que hasta entonces eran consideradas un secreto a voces.

Las concentraciones se realizaron por segunda jornada consecutiva y, aunque no fueron numerosas, tuvieron una relevancia particular debido al contexto de guerra. Las protestas se produjeron mientras Ucrania sostiene la iniciativa militar y después de que la sociedad mostrara una fuerte unidad frente a la invasión rusa lanzada por Vladimir Putin en febrero de 2022.

Centenares de personas se reunieron en plazas céntricas de Kiev, Járkov, Ternópil, Chernivtsí y Nicolaiev, una ciudad ubicada más cerca del frente de guerra. Entre las pancartas exhibidas se leían consignas como “deberíamos acabar con la mentalidad soviética, no con la innovación”, “escuchad al pueblo” y “traed de vuelta a Fedorov”.