El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha expresado su preocupación a la Dirección General de Tráfico (DGT) por la reciente normativa que exige la instalación de balizas V16 en la parte más alta de los vehículos. Esta obligación, que entró en vigor el 1 de enero, presenta dificultades significativas para conductores con movilidad reducida, usuarios de sillas de ruedas o personas de talla baja, quienes pueden enfrentar obstáculos físicos insalvables para cumplir con esta disposición.
En un comunicado, el CERMI solicitó a la DGT que se contemplen alternativas para aquellos conductores que, por razones físicas, no tengan la capacidad de colocar el dispositivo luminoso en el lugar requerido. La entidad aboga por la adaptación de las regulaciones para permitir diferentes formas de ubicar la baliza V16 de manera segura y visible, garantizando así que todos los usuarios puedan cumplir con la normativa sin ser penalizados por su condición.
El CERMI enfatizó que la imposibilidad de cumplir con la normativa no se debe a una falta de voluntad, sino a limitaciones físicas severas. La exigencia actual podría dar lugar a sanciones que discriminen indirectamente a las personas con discapacidad, lo cual contradice los principios de igualdad y no discriminación establecidos por la legislación vigente. El comité instó a la DGT a revisar la normativa para evitar que quienes no puedan cumplir con esta obligación se vean expuestos a multas por motivos relacionados con su discapacidad.



