La afiliación de trabajadores al Sistema Especial Agrario en España ha disminuido en casi 139.000 desde diciembre de 2018 hasta diciembre de 2025, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Esta caída, que refleja un cambio significativo en el sector, ha llevado el total de afiliados de más de 811.000 a 672.439 en el mismo periodo, lo que se traduce en una pérdida acumulada de 138.842 trabajadores. En el último año, la disminución fue de 19.167 ocupados, un descenso del 2,8%.
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) atribuye esta reducción a la notable subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que ha aumentado un 61% entre 2018 y 2025. Este incremento, que pasa de 735 a 1.184 euros mensuales, también ha continuado en 2026, alcanzando los 1.221 euros. Sin embargo, los sindicatos argumentan que la situación del empleo agrario se debe a factores estructurales más profundos, como el aumento de los costos de producción, la baja rentabilidad de los productos y la mecanización del trabajo, que han reducido la necesidad de mano de obra.
Además, las adversas condiciones climáticas, como sequías e inundaciones, así como la competencia de importaciones y prácticas consideradas desleales, han impactado negativamente en los precios del sector agrícola. Esta combinación de factores ha contribuido al declive del campo español, que ha visto disminuir su base laboral a lo largo de los años. Por otro lado, el Sistema Especial del Hogar también ha sufrido una caída de 67.600 afiliados en los últimos siete años, a pesar del creciente requerimiento de personal doméstico, lo que genera una paradoja en el mercado laboral actual.



