La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) resolvió mantener en 6,50% la Tasa de Interés Interbancaria a un día. La decisión fue adoptada por unanimidad y se fundamentó en que los niveles actuales son adecuados para afrontar los desafíos macroeconómicos, incluidos los vinculados con el contexto internacional.

El banco central informó que evaluó la evolución de la inflación, el comportamiento del tipo de cambio, la ausencia de presiones de demanda en la economía y el grado de restricción monetaria vigente. Con la participación de todos sus integrantes, la Junta determinó sostener sin cambios la tasa de referencia.

En su análisis, Banxico señaló que la actividad económica se expandió durante el segundo trimestre a un ritmo similar al registrado en los primeros tres meses del año. También destacó que la inflación general en varias economías avanzadas se moderó en junio, principalmente por el abaratamiento de la energía.

El organismo tomó en cuenta, además, que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo sus tasas en julio. A la vez, advirtió que los mercados financieros internacionales atravesaron un período de volatilidad y que los precios de las materias primas aumentaron ante la escalada de la guerra de Irán.

Entre los factores que podrían ejercer presión sobre los precios en México, Banxico mencionó la persistencia de la inflación subyacente, las tensiones comerciales y geopolíticas, los eventos climáticos, las presiones de costos y una tendencia a la depreciación del peso mexicano. El banco central también contempló que la inflación podría moderarse con mayor intensidad, aunque el comunicado difundido en el material disponible no precisa esa condición.