Madrid, 7 de marzo (Redacción Medios Digitales).- La participación de mujeres en la observación de aves ha crecido significativamente, lo que les ha permitido sentirse más seguras en entornos naturales solitarios. Este fenómeno ha beneficiado tanto su bienestar físico como psicológico, y ha aumentado su visibilidad en el ámbito de la ornitología.
Uca Díaz, fundadora y presidenta de la asociación Lechuzas Pajareras, destaca las ventajas de esta práctica en grupo. Desde su inicio en 2019, la organización ha pasado de contar con nueve integrantes a 310, lo que refleja una notable evolución en la actividad. Según Díaz, la seguridad es uno de los principales obstáculos que enfrentan las mujeres en el ámbito de la ornitología, ya que muchas observaciones se realizan en áreas remotas y poco concurridas.
La organización ha permitido que mujeres de diversas provincias se reúnan para compartir su pasión por las aves, constituyendo una red de apoyo y aprendizaje. Sin embargo, Díaz también señala que, a pesar del aumento de mujeres en el ámbito del anillamiento y el voluntariado, la representación femenina en cargos directivos sigue siendo escasa. La lucha por una mayor inclusión y visibilidad en las instituciones académicas y profesionales continúa, buscando que más mujeres ocupen posiciones de liderazgo en el futuro.


