La Judicatura de Irán anunció este sábado la ejecución de Siavash Jamshidi, condenado a muerte por haber disparado contra agentes de la Policía durante las protestas que comenzaron a fines de diciembre de 2025 y se extendieron durante los primeros días de este año.
Según la acusación, Jamshidi fue condenado por “empuñar y disparar un arma de fuego” y por “conspirar contra la seguridad del Estado”. El expediente sostiene que el hombre efectuó al menos tres disparos contra la Policía el 8 de enero y que fue detenido dos días después, cuando llevaba una pistola, en Shahrekord, una ciudad ubicada en el suroeste de Irán.
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025, impulsadas inicialmente por las dificultades económicas, pero luego se transformaron en movilizaciones de alcance general que reclamaban el fin del gobierno clerical de la República Islámica. Las autoridades iraníes responsabilizaron a grupos armados y a operativos respaldados por Estados Unidos e Israel por su participación en las protestas y por parte de los episodios de violencia registrados durante las movilizaciones.



