El primer ministro de Egipto, Mustafá Madbuly, reiteró este viernes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la oposición “tajante” de su país a cualquier intento de desplazar a la población palestina de su territorio. El rechazo abarca tanto la Franja de Gaza como Cisjordania, incluida Jerusalén Este.
Desde Nueva York, Madbuly sostuvo que “gestionar la ocupación en lugar de ponerle fin es vivir en una ilusión” y remarcó que la salida al conflicto debe abordar sus causas de fondo. En ese sentido, señaló que el alto el fuego firmado en octubre de 2025 en la localidad egipcia de Sharm el Sheij, el cese de las “violaciones cotidianas de Israel”, el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza y los planes para terminar la ofensiva y reconstruir el enclave forman parte de un proceso político, y no solo de medidas humanitarias.
El funcionario advirtió además que la situación de los habitantes de Gaza “no puede normalizarse” ni transformarse en una crisis prolongada. También reclamó a la comunidad internacional que asuma “una responsabilidad clara” para frenar las violaciones sistemáticas del Derecho Internacional por parte de Israel. Para Egipto, cualquier alternativa que implique desarraigar a los palestinos de su tierra no constituye una vía hacia la estabilidad regional.



