Estados Unidos y China acordaron este domingo establecer un marco de diálogo comercial para analizar posibles reducciones arancelarias recíprocas sobre productos valuados en unos 30.000 millones de dólares por cada país. El entendimiento quedó plasmado en los términos de referencia de una nueva Junta de Comercio bilateral.

El mecanismo, denominado marco “30 por 30”, prevé que ambos gobiernos revisen dos listas de mercancías: una con bienes estadounidenses que podrían ingresar al mercado chino y otra con productos chinos destinados a Estados Unidos. El objetivo será identificar qué artículos podrían acceder a un tratamiento arancelario inferior, siempre de acuerdo con las leyes y los procedimientos internos de cada país.

La Junta de Comercio Estados Unidos-China tendrá carácter intergubernamental y funcionará como un ámbito permanente para abordar asuntos vinculados con el intercambio bilateral y explorar alternativas para facilitarlo. En ese marco, las delegaciones de ambos países ya aprobaron listas de productos de valor comparable.

Para establecer el valor de las mercancías incluidas, las partes tomaron como referencia los datos del comercio bilateral registrado durante el año calendario 2024. El acuerdo no implica una rebaja automática de los aranceles: cualquier modificación futura deberá ser definida y aplicada mediante los procedimientos nacionales correspondientes.