Estados Unidos anunció sanciones contra seis entidades y una persona a quienes vincula con operaciones financieras del régimen iraní mediante activos digitales. La medida, impulsada por el Departamento del Tesoro, apunta a restringir las vías que Teherán utilizaría para acceder al sistema financiero internacional y mover fondos fuera del país.
Según las autoridades estadounidenses, Irán recurre a distintos mecanismos para transferir y blanquear “miles de millones de dólares” provenientes de actividades ilícitas. Entre esas herramientas, Washington menciona a plataformas de intercambio de activos digitales que permitirían conservar conexiones financieras internacionales pese a las restricciones.
Las sanciones alcanzan a dos plataformas que, de acuerdo con Estados Unidos, cumplen un papel relevante en el sostenimiento de la conectividad financiera del régimen. También incluyen al responsable de una red empresarial relacionada con operaciones ilícitas mediante activos digitales y a varias compañías vinculadas con esa estructura.
El anuncio se produce después de los ataques atribuidos a Irán contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz a comienzos de esta semana. En ese marco, la administración estadounidense sostuvo que las sanciones buscan privar a Teherán de recursos que considera necesarios para desarrollar actividades amenazantes para los países de la región y la navegación comercial. Además, acusó a Irán de utilizar esos fondos para respaldar a organizaciones terroristas y avanzar en sus objetivos relacionados.



