La Fuerza Aérea de Estados Unidos retiró todos los bombarderos que tenía desplegados en la base de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) en Fairford, luego del incidente calificado como “terrorista” ocurrido el domingo en las inmediaciones de las instalaciones. Por el episodio, al menos seis personas fueron detenidas y posteriormente liberadas, según la información disponible.
“Podemos confirmar que todos los bombarderos estadounidenses desplegados en la base de la RAF en Fairford han regresado a sus bases de origen en los Estados Unidos”, declaró un funcionario del Departamento de Defensa estadounidense. El responsable evitó vincular de manera directa la decisión con el incidente y explicó que la seguridad operativa impedía al Pentágono confirmar en tiempo real los movimientos de sus fuerzas y activos, una restricción que, según indicó, ya fue superada.
Tras la retirada de los cazas y de sus respectivos pilotos, el Departamento de Defensa, encabezado por Pete Hegseth, sostuvo que el personal de la Fuerza Aérea encargado de operar la flota de bombarderos estadounidenses, incluidos los B-1, B-2 y B-52, continúa preparado para brindar capacidades de ataque global de precisión. Esas operaciones pueden realizarse desde bases ubicadas en el territorio continental de Estados Unidos, “en cualquier lugar y en cualquier momento”, afirmó el funcionario. No se precisó cuál era la naturaleza del despliegue de los cazas estadounidenses en Fairford.



