El Gobierno de Estados Unidos anunció este lunes una nueva normativa que permitirá a los funcionarios que revisan solicitudes de asilo remitir los casos a jueces de inmigración sin entrevistar previamente a los solicitantes. La medida entrará en vigor de inmediato una vez que sea publicada, algo previsto para este martes.
La disposición elimina de la normativa vigente las referencias al “derecho” de los solicitantes de asilo a mantener una entrevista con un funcionario de inmigración, según informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). A partir del cambio, los expedientes podrían pasar directamente a un juez de inmigración, funcionarios que dependen del Departamento de Justicia y no integran un sistema judicial independiente. Esa derivación puede dar lugar a un proceso de expulsión.
Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), una agencia del DHS, presentaron la modificación como una medida destinada a reducir las demoras en la tramitación de las solicitudes de asilo afirmativas y a proteger la seguridad nacional. Su director, Joseph Edlow, sostuvo que la norma contribuirá a preservar la integridad del sistema de asilo, que, según afirmó, durante mucho tiempo “ha sido objeto de abuso con el fin de provocar retrasos y obtener permisos de trabajo, y no para atender solicitudes legítimas de protección”.



